Frente al silencio.

Frente al silencio.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Sofía Serra Giráldez.




II



Y aunque en nada consista el porvenir,
y se abre el abismo entre mi pecho
y la mañana solitaria magnífica,
la flor incandescente atraviesa

el espantajo de la noche
cubriente y la alegría
de su ente moribundo,
como dos amantes que se besan
en este precipicio entre mis ojos
de calle y la pared de enfrente.
Amarillos blasones columpian
la estrecha rendija,
el sol columbra nuevas soledades,
nieve perpetua y rosa la sombra.

alto vuelan los vencejos
bajo la ubre de la ciudad
celeste.







LA INTEMPERIE



un alfeñique rayo de luz
que caminaba por tu boca
hablaría más del sol y de la nube
que el universo cuando se despereza.
sobre ti me falta algo
entre las piernas que se parece
al hueco acostumbrado
entre la noche y mi espalda.

como ya soy camino
de las otras huellas,
mi carne se enternece,
el tirabuzón de tus brazos
afina mi cintura y ensancha
mis caderas.

hace frío,
las piedras se han parado
y ya no oigo los motores
de esta tierra de espanto
el augurio de la inercia
desenfrenada:
lucen las costas calientes
bajo el sol cándido
de cualquier playa al mar.

en esta doméstica resolución
en la que me prescribo,
no niego que me impulsa
el miedo a olvidar
manta y almoneda.

Claramente: no te alejes.











ABRIR LOS OJOS


a dormir, corazón,
cantaba la canción.

posar mis ojos en un instante,
descubrir que el mundo
no se hizo en un día sino
en tus cuatro extremidades,
solventar aritmética de relojes
y gusanos universales horadando
las paralelas estancias que habitamos,
remedar sin pausa la lentitud de la flor
al abrirse, el remero de las olas
al habituar al mar
con su vehemente persistencia
y comunicar que no somos dioses sino
algarabías devaluadas
por nuestra especialidad
en menospreciarnos,
y así,
decaer nuestras manos
hasta que el oro no las halle.

eso he vuelto a descubrir
hoy, nuevo hoy, el abismo
de nuevo, tu soledad.







CUERPO EXTRAÑO (XENOFILIA)



me falta oxígeno y todos
expeléis dióxido
de carbono. Desearía
ser planta caso
de que pudiera.
Lo que sucede es que así
me sentiría entre ellas
como me siento entre ustedes.
Y entonces desearía
ser una humana de día
y dormir de noche ajena.

Algo ha crecido torcido
dentro de mí
y no es un árbol.

O el dolor ha crecido derecho
y es mi columna.







Sofía Serra Giráldez. “Suroeste”. 2015, Ediciones En Huida.



2 comentarios:

Sofía Serra Giraldez dijo...

Gracias, acróbata.

Ts acróbata dijo...

A ti, Sofía.

Besos y mucha suerte para el 2016.