Frente al silencio.

Frente al silencio.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Dylan Thomas.




NO ENTRES DÓCIL EN ESA DULCE NOCHE



No entres dócil en esa dulce noche,
debe arder la vejez y delirar al fin del día;
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Aunque sepa el sabio al morir que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no relampaguearon, él
no entra dócil en esa dulce noche.

Tras la última ola el hombre bueno, clamando lo brillantes
que habrían bailado sus gestas pobres en las bahías verdes,
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

El fiero, que atrapó el sol cantándolo en su vuelo
y aprende, tarde, que lloraba su paso,
no entra dócil en esa dulce noche.

El solemne, en su muerte, al ver con vista cegadora
que ojos ciegos podrían flamear como meteoros, alegres,
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Y tú, padre, allá en la altura triste,
con llanto feroz maldice, bendíceme ahora, te ruego.
No entres dócil en esa dulce noche.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.





Dylan Thomas. “Muertes y entradas (1934-1952)”. 2003, Huerga y Fierro.





2 comentarios:

Pedro Alejandro Iñigo dijo...

¿Quizá sin alcoholismo habría producido estas joyas?

Ts acróbata dijo...

Amigo Pedro, son preguntas sin respuesta. Quizá sin el alcohol no hubiese escrito nada de valor, o quizá sí y no hubiese marchado tan joven. A saber.

Disfrutemos lo que hay, de eso se trata.

Un abrazo.