Frente al silencio.

Frente al silencio.

sábado, 1 de noviembre de 2014

David González.

         

         Pared


         de la casa de san andrés de los tacones
         solo sigue en pie una pared de piedra.
         detrás de esa pared nació mi madre,
y       la madre de mi madre,
y       la madre de la madre de mi madre.

y       yo.

y       mi abuelo, Luís,
         murió detrás de esa pared.

         en los alrededores de la casa
         había una pomarada, un hórreo y un río
         al que iban mi madre y sus hermanas
         a lavar la ropa y a lavarse ellas.

         luego, construyeron el embalse,
y       las aguas
         anegaron el río,
         derribaron el hórreo
y       empodrecieron las manzanas.

y       ayer
         fui a renovar el carnet de identidad.

         ¿lugar de nacimiento?

         san andrés de los tacones.

         pero no pudieron encontrar
         mi aldea en su ordenador.

         busca san andrés, dijo un policía.

         tampoco.

         mira a ver por andrés.

         no.

         prueba con tacones.

         ni rastro.

         así que cuando salí de la comisaría
         había vuelto a nacer,
         solo que esta vez en la ciudad de gijón.

         con todo, la pared de piedra
         de la casa de san andrés de los tacones
         aún sigue en pie.

         como un poema.

o       mejor:

         como una semilla.







David González. “El lenguaje de los puños.” Antología crítica de la poesía de David González. (volúmenes 2,3 y4) Edición de José Ángel Barrueco. 2014, Editorial Origami.



6 comentarios:

David González dijo...

Muchas gracias, Tomás, amigo. Abrazos, fuertes y solidarios.

Ts acróbata dijo...

A ti, David. Leerte siempre es un placer.

Un abrazo, amigo.

José Luis Martínez Clares dijo...

Uno de sus poemas más impactantes. Por la emoción de lo sencillo, de lo cotidiano.

Ts acróbata dijo...

Sí, José Luis y por la esperanza. Con una sola semilla todo un bosque puede florecer en el mañana.

Para mí es la metamorfosis de un hombre que sin dejar de lado el ayer mira hacía delante.

Un abrazo, amigo.

Setefilla Almenara J. dijo...

Muy bueno, un poema que trasciende lo cotidiano.
Saludos.
Sete.

Ts acróbata dijo...

Sí, muy bueno. Eso pienso yo también, Setefilla.

Un abrazo.