Frente al silencio.

Frente al silencio.

lunes, 9 de mayo de 2022

The number of the beast







Ahora espero una llamada
—en verdad más de una—
y cada vez que suena el teléfono
cuando menos te lo esperas
mientras sesteas, estás en el baño
o nada más rascándote
las malas pulgas
ahí su baile, ese vibrar nervioso
en el bolsillo
o sobre tabla
y cómo danza mi corazón
ante un número desconocido
preguntándose, ¿podrá ser?
porque es bueno, bueno
de verdad
y me lo merezco
claro que sí, igual o más
que nadie
ese libro inédito, esta desnudez
gratuita y calamitosa
pero al descolgar, publicidad
el oro y el moro
de no sé cuántos megas
u otra cita médica
rayos x para mi amor propio
electromiografía de este nervio
incapaz de rendirse
ya, de ilusión también se vive
saben tanto de esto
los poetas


Tomás Soler Borja

https://blogs.culturamas.es/blog/2022/05/05/the-number-of-the-beast-por-tomas-soler-borja/

miércoles, 9 de marzo de 2022

Unos aforismos inéditos publicados en Zenda

 

Enlace:https://www.zendalibros.com/14-aforismos-de-tomas-soler-borja/



Tomás Soler Borja es un poeta, novelista y aforista nacido en Águilas, Murcia, en 1973. Ha publicado libros de poemas como Papel, lápiz y soledad (Groenlandia, 2014), A la contra (Ediciones en Huida, 2017), Un día en las carreras (Versátiles Editorial, 2017) o Cash (Versátiles Editorial, 2021). También ha publicado la novela Instrucciones para llegar a Marte (Ediciones en Huida, 2021). Su obra aparece recogida en diversas antologías.

                                  ***


Leer, para cerrando los ojos ver gigantes y no molinos.

                                   ***


Solo el pájaro enjaulado bebe siempre de igual fuente.

                                   ***


Hacer cola son los puntos suspensivos de la espera.

                                   ***


No sabe la piel guardarse el secreto de la edad.

                                   ***


Gracias a Eva Adán se supo hombre.

                                   ***


Cuánto se parecen magnate y mangante, cuantísimo.

                                   ***


Con hacer una palomita sueña el portero de futbolín.

                                    ***


Ver a los gatos viendo llover es una redundancia zen.

                                    ***


De espinas la única corona humilde.

                                    ***


Después de todas las guerras los supervivientes han seguido amándose y odiándose con igual intensidad.

                                    ***


Anda Nietzsche bien presente en la plegaria del ateo.

                                    ***


La sexualidad es la fiera más indócil de todo el zoológico.

                                    ***


Por mucho tacto que se tenga este siempre acaba tropezando en las cicatrices.

                                    ***



Gracias a las vías los trenes no se desorientan de noche.



#tomássolerborja #aforismos #zenda



jueves, 16 de diciembre de 2021

Reseña de "Instrucciones para llegar a Marte" a cargo de la poeta Loida Ruiz Rodríguez


Hoy vengo a hablaros de una novela mal parida y peleona. Hoy vengo a contaros algo de la historia de quien fabula otras posibilidades mientras de fondo suenan Ziggy Stardust and the Spiders from Mars. Instrucciones para llegar a Marte es la historia de Pablo Marín, un hombre-pájaro que sueña con llegar a Marte; un filósofo; un cínico que se vale del humor para sobrellevar el fracaso. Pero también es la historia de un hombre profundamente enamorado de un ideal que dedica su vida a alcanzar el imposible y por el que no podemos sentir más que ternura. Un soñador incurable.

Porque dejémonos de tonterías: hay que soñar a lo grande, a lo bestia, descompasadamente, fuera fronteras, sin límites, traspasándolos, si de verdad quieres alcanzar un imposible. Y no hacer ni puto caso a esas gentes sin fe ni gracia, sin belleza, feos como ellos solos, y amargados ―sobre todo eso, limones, hiel, tueras, que son unos tueras― que se empeñan en soltar al resto esa terrible frase que nunca ha conducido a lugar alguno:

<<No se puede>>

Instrucciones para llegar a Marte es una utopía en una realidad distópica.

Más allá de la lectura fácil y superficial, producto de una historia ágil y divertida, en Instrucciones late el sentimiento profundo de la soledad inherente al individuo, la búsqueda del amor verdadero, la complejidad de las relaciones familiares, el desengaño político, el concepto de patria… Aun así, es una novela de esperanza donde se produce la pérdida de fe en la humanidad pero no en el ser humano.

¿Qué nos queda a los que nunca tenemos suficiente con lo común?

Prepárate, porque esto no es lo que parece, vas a encontrar una historia de ciencia ficción con satélites de profundo lirismo:

En Marte, ese hermoso planeta, el eco tenía voz propia y te contestaba.



Amor y humor para quienes necesitamos soñar para vivir. Y soñar, si se tiene el don, es un acto que se realiza despierto, mientras se lee o se escribe.

Y yo, por suerte, como el hijo único de un hombre pájaro, aún sigo arriba: volando, o quizá solamente cayendo, mientras escribo, no dejo de escribir, a tiempo presente del inminente futuro.>> Y caí. Y me levanté. Así una y mil veces antes y después. Siempre.

Y nunca, nunca, sin dejar asomarme a la verdad de un mundo de palabras.

No necesitamos más, subirnos en esta novela-cohete y seguir las instrucciones que encontramos para llegar a Marte. Mientras tanto, puede ser que un gato rubio nos lama los ojos, ronronee y sueñe con a saber qué mundos.



domingo, 12 de diciembre de 2021

Mircea Cartarescu "Poesía Esencial"

   Fragmento del poema Occidente


Occidente me ha bajado los humos.

he visto Nueva York y París, San Francisco y Frankfurt

he estado donde no habría soñado ir jamás.

he vuelto aquí con un montón de fotos y la muerte en el alma.

creía significar algo y que mi vida significa algo.

había visto el ojo de Dios mirándome con el microscopio

observando mi agitación en una lámina.

ahora ya no creo nada.

he servido para una estabilidad estúpida

para un olvido profundo

para una vagina solitaria.

vagaba por lugares que ya no existen.

¡oh, mi mundo ya no existe!

¡mi mundo ya no existe!

mi mundo apestoso en el que yo significaba algo.

yo, mircea cartarescu, soy nadie en el nuevo mundo (...)


martes, 19 de noviembre de 2019

Charles Bukowski (Arder en el agua, ahogarse en el fuego)





La tragedia de las hojas


desperté a la aridez y los helechos estaban muertos,
las plantas en maceta amarillas como el maíz;
mi mujer se había ido
y las botellas vacías cual cadáveres exangües
me rodeaban en su inutilidad;
aun así, el sol seguía pegando fuerte
y la apergaminada nota de mi casera era de una
amarillez tenue e indulgente; lo que hacía falta ahora
era un buen humorista, a la antigua usanza, un bufón
con chistes sobre el dolor absurdo; el dolor es absurdo
porque existe, nada más;
afeité minuciosamente con una cuchilla vieja
al hombre que una vez fue joven y
aseguró poseer genio; pero
esa es la tragedia de las hojas,
los helechos muertos, las plantas muertas;
y entré en un pasillo oscuro
donde la casera se alzó
imprecatoria y definitiva,
para mandarme al infierno,
agitando los brazos fofos y sudorosos
y gritando
pidiendo a gritos el alquiler
porque el mundo nos había decepcionado
a los dos.





encerado


tío, dijo, sentado en la escalera
desde luego tu coche necesita que lo laves y lo enceres
te lo hago por 5 pavos,
tengo cera, tengo trapos, tengo todo
lo que necesito.

le di los 5 y me fui arriba.
cuando volví a bajar cuatro horas después
estaba sentado en la escalera borracho
y me ofreció una lata de cerveza.
dijo que ya se ocuparía del coche al día
siguiente.

al día siguiente volvió a emborracharse y
le presté un dólar para una botella de
vino. se llamana Mike y era
veterano de la segunda guerra mundial.
su mujer trabajaba de enfermera.

al día siguiente bajé y estaba sentado en las
escaleras y dijo,
estaba aquí sentado mirando tu coche, ¿sabes?
y me preguntaba cómo voy a hacerlo,
quiero hacer un buen trabajo.

al día siguiente Mike dijo que se avecinaba lluvia
y desde luego no tendría sentido
lavar y encerar el coche si estaba a punto de llover.

al día siguiente también amenazaba lluvia,
y al siguiente.
luego no volví a verle.
una semana después vi a su esposa y me dijo:
se han llevado a Mike al hospital,
está todo hinchado, dicen que es de la
bebida.

escucha, contesté, dijo que iba a encerarme el
coche, le di 5 dólares para que me encerara el
coche.

está en la UCI, dijo,
es posible que se muera...

estaba sentado en su cocina
bebiendo con su esposa
cuando sonó el teléfono.
me pasó el auricular.
era Mike. Escucha, me dijo, ven a
recogerme, no aguanto este
sitio.

fui hasta allí en coche, entré en el
hospital, me llegué hasta su cama y le
dije, vámonos, Mike.

no quisieron darle la ropa
así que Mike se fue hasta el ascensor en
bata.

entramos y resulta que el ascensorista era un
chaval con una piruleta en la boca.
no se puede salir de aquí en bata,
dijo.

pon en marcha este trasto, chaval, le dije,
ya nos ocupamos nosotros de la bata.

Mike estaba todo abotargado, el triple de su tamaño,
pero de alguna manera le hice entrar en el coche
y le di un cigarrillo.

paré en la bodega para comprar una docena de cervezas
y luego seguimos adelante. Bebí con Mike y su esposa hasta las
11 de la noche.
luego me fui arriba...

¿dónde está Mike?, le pregunté a su mujer 3 días después,
ya sabes que dijo que iba a encerarme el coche.

Mike ha muerto, respondió, ya no está.

¿quieres decir que ha muerto?, pregunté.

sí, ha muerto, dijo.

lo siento, dije, lo siento mucho

llovió una semana entera después de eso y supuse que la única
forma de recuperar los 5 era acostarme con su mujer
pero, hay que ver,
se marchó 2 semanas más tarde.

se mudó a su apartamento un viejo de pelo cano
que no veía de un ojo y tocaba el corno francés.
con él no tenía la menor
posibilidad.






hojas de palmera


exactamente a las 12.00 de la noche
1973-74
Los Ángeles
empezó a llover sobre las
hojas de palmera delante de mi ventana
las bocinas y los petardos
estallaron
y retumbaron.

me había acostado a las 9
encendí la luz
subí las mantas:
su alegría, su felicidad,
sus gritos, sus sombreros de papel,
sus automóviles, sus mujeres,
sus borrachos aficionados...
la Noche Vieja siempre me
aterra

la vida no sabe nada de años.

ahora han cesado las bocinas,
los petardos y el trueno...

todo acaba en cinco minutos...
lo único que oigo es la lluvia
sobre las hojas de palmera,
y pienso:
no entenderé nunca a los hombres,
pero he
sobrevivido.




Charles Bukowski. “Arder en el agua, ahogarse en el fuego”. 2015, Visor.



miércoles, 13 de noviembre de 2019

Itziar Mínguez Arnáiz (Pura coincidencia / Kointzidentzia Hutsa)




UNI VERSO

ya no me acuerdo de cómo era yo
                          / antes de ser tan tuya

es un verso demasiado largo para ser
un solo verso

decido partirlo en dos
por una cuestión de ritmo

ya no me acuerdo de cómo era yo
antes de ser tuya

pero no es lo mismo
no se pueden quebrar las verdades
quiero decir
las certezas

la certeza es la hermana rica
de la verdad

ya no me acuerdo de cómo era yo
                         / antes de ser tan tuya

(UNI BERTSO

jada ez dut gogoratzen nolakoa nintzen ni
                            / hain zurea izan aurretik

neurtitz luzeegia da
bertso lerro bakarra izateko

bitan partitzea erabakitzen dut
erritmo kontuagatik

jada ez dut gogoratzen nolakoa nintzen ni
hain zurea izan aurretik

baina ez da gauza bera
ezin dira egiak hautsi
esan nahi dut
ziurtasunak

ziurtasuna egiaren
ahizpa aberatsa da

jada ez dut gogoratzen nolakoa nintzen ni
                       / hain zurea izan aurretik)




POEMAIL

me gusta
amor
cómo suena mi nombre en tu boca

me gusta cuando repites mi nombre
cuando lo dices muchas veces seguidas
como si no hacerlo fuera
quedarse con las ganas de más
o dejar a medias una tarea
muy importante
de la que dependen
la vida
y el pulso

me gusta cuando dices mi nombre
porque es como si me dijeras a mí
y diciéndome me hicieras
una
mujer
nueva


(EPOSTAPOEMA

atsegin dut
laztana
nola entzuten de nire izena
zure ahoan

atsegin dut nire izena errepikatzen duzunean
jarraian askotan ahoskatzen duzunean
horixe ez egitea
gehiagorako gogoz geratzea
balitz bezala
edo lan garrantzitsu bat
erdizka uztea
zeinaren menpe dauden
bizitza eta
pultsua

atsegin dut nire izena ahoskatzen duzunean
ni ahoskatuki baninduzu bezalakoa baita
eta ni ahoskatzean
emakume
berri bat
egingo baninduzu bezala)






VUELTA E IDA

desandar las palabras
nunca tachar
tachar es echar cal viva
sobre lo dicho
lo escrito
lo pensado
alguna vez

quieres desandar lo vivido
pero solo puedes retroceder
sobre tus pasos
reconociendo un camino que
alguna vez te supo de memoria
buscando encajar su barro
en tus huellas

ahora
se clava la tierra seca en los pasos
y un escalofrío de recuerdos
te rasga la piel

nuevo de abril
de dos mil siete


(ETORRI-JOANA

hitzak desibili
inoiz ez urratu
urratzea kare bizia botatzea da
inoiz
esandakoaren
idatzitakoaren
pentsatutakoaren
gainean

bizitakoa desibili nahi duzu
baina soilik atzera egin dezakezu
zure urratsen gainean
bide bat ezagutuz
inoiz buruz ikasi zintuena
bere lokatza zure urratsetan
sartu nahian

orain
lur lehorra iltzatzen da pausoetan
eta hotzikaraz betetako oroitzapen batek
azala urratzen dizu

bi mila zazpiko
apirilak bederatzi)



Itziar Mínguez Arnáiz. “Pura coincidencia / Kointzidentzia Hutsa”. 2010, Editorial Point de lunettes.




domingo, 10 de noviembre de 2019

José Manuel Arango (La sien en el puño)





VIII. HÖLDERLIN

quizá la locura
es el castigo

para el que viola un recinto sagrado
y mira los ojos de una animal
terrible




XV. ROSTROS

detrás de los muros hay rostros

a esta hora en que la gente calla en muchos cuartos
y los objetos se alargan para entrar en la noche

a través de las puertas de los hospitales las caras de los
      niños
y sus ojeras como gruesos trazos hechos con el índice

ancianos de cráneo sonoro, lleno de memoria
y putas que tocan los diez pequeños desiertos de sus
      yemas
                                   el ojo
                                   en el hueso

detrás de los muros hay rostros
sobre las camas con ruedas de los hospitales
que viajan a la muerte




XII

porque es
amada
otra vez el comienzo
si

ebrios de un vino oscuro, poseídos
de un fuego oscuro
nos damos a los juegos sagrados de la noche

para que sean nuestros rostros máscaras
que prefiguran rostros
y nuestros cuerpos sombras
que prefiguran cuerpos






XXXII

tal vez en el origen
los liga un parentesco
sagrado

y no hay solo
deseo
en el temblor de sus manos
cuando la tocan

tal vez
un miedo reverente
lo agita, lo quiebra
su voz

porque en el laberinto
de las sangres
él es su hermano y ella
su hermana

(del vientre de la noche
como niños gemelos
renacen una y otra vez
desnudos
y el alba con su leche
los amamante)




PALABRA DE HOMBRE

La palabra
como una moneda
sopesada en la palma,

lanzada contra el muro de piedra
para oír su timbre,

mordida
para saber su ley.



José Manuel Arango. “La sien en el puño, Antología poética”. 2017, Eolas poesía.